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Historia (RP)
En Rohan la gente suele decir que los habitantes del Dwimordene son seres extraños, liderados por una terrible bruja cuyos poderes nadie querría presenciar. Es probable que ninguno de los antiguos compañeros de Cynmirel, una noble capitana de la Marca, haya imaginado que su destino la llevaría mucho más allá de la oscuridad del bosque y que ahí hallaría su verdadero camino.

Había dejado Edoras varias semanas atrás y su Eored se dedicaba al patrullaje clandestino de las Tierras Pardas. Sus siguientes presas serían una banda de orcos que ya habían devastado tres pequeños poblados; una cacería sencilla para los bien entrenados señores de los caballos. Sin embargo, lo que la pelirroja iba a hallar al final de aquel día era algo que jamás se habría imaginado; la amistad de un elfo. El primer encuentro entre Arvalileth y Cynmirel fue el primer paso que desencadenaría una serie de acontecimientos que finalmente las guiarían a los Puertos Grises. Es claro que amistad entre una elfa del bosque y una rohirrim no es nada común, pero sin duda ellas probaron que podía haber una excepción. Arva se convirtió en la aliada más poderosa y confiable que la pelirroja encontró en sus viajes y eso es mucho decir, teniendo en cuenta al maestro enano Draupgnir, cuya testarudez es equiparable a su lealtad.

Aún después de tantos años es difícil distinguir cómo los hilos del destino orquestaron todo para formar esta extraña compañía. Algunos han escuchado a la capitana afirmando la respuesta durante conversaciones de taberna, y para ella la certeza de que eran un verdadero grupo llegó cuando la señorita Freessya, una adorable hobbit, apareció en sus vidas. Un hobbit que desea saber que hay más allá de los límites de la Comarca no es algo común, el espíritu aventurero de esta pequeña sanadora seguramente habría sonrojado de vergüenza a muchos hombres, o eso es lo que habían pensado inicialmente, ya que luego se enterarían de que su exploración en realidad no pretendía ser más que un breve paseo por el bosque y que sus habilidades de orientación no la iban a guiar de regreso.

Fueron sólo cinco compañeros por mucho tiempo, mientras la sombra del mal crecía sobre la tierra. Cuando arribaron a los Puertos Grises el noble señor de aquellas tierras, Círdan, el Carpintero de Barcos, posó su mirada en ellos, extrañado por su peculiar alianza y hasta el día de hoy nadie conoce los detalles de la reunión a la que fueron convocados. Pero algunos elfos fueron testigos de cuando las distintivas figuras salieron aquella noche cobijadas por la oscuridad y pasaron casi dos años hasta su regreso a los puertos. Tras esa aventura la compañía fue recibida con una ceremonia privada a la que únicamente asistieron unos cuantos elfos de gran sabiduría y en aquel salón abovedado de grandes pilares e intrincados adornos florares hechos de oro, Círdan les confirió un honor que no había sido visto desde los tiempos de antaño, cuando elfos y Maiar cruzaban el mar desde Valinor hacia la Tierra Media. Los llamó Ekkaieva Rhandir, que en quenya significa Viajeros de Ekkaia.

La compañía se había ganado la confianza y amistad de Círdan, así que supo en ese momento que había encontrado personas dignas para encargarse de una empresa muy secreta. Un asunto inconcluso y difícil en el que habían fallado todos sus anteriores "campeones" o emisarios. Ellos serían los elegidos para hallar otras reliquias que vagan por el mundo y que corren el riesgo de ser usadas por los aliados de la oscuridad. Estarían destinados a seguir los vestigios dejados por los Gwaith-i-Mírdain hasta encontrar todas sus creaciones y mantenerlas bajo su protección.

Como líder de esta nueva orden, Cynmirel supo que no podría regresar a Rohan en las mismas condiciones así que decidió enviar a sus hombres de regreso a las praderas verdes que eran su hogar. La mayoría aceptó no sin antes tratar de convencerla para que los acompañara, pero al final cinco de ellos que no sólo eran sus soldados sino también sus amigos, decidieron quedarse a su lado y abrazar esa nueva causa que serviría a todas las criaturas de la Tierra Media. Aun así, los Viajeros de Ekkaia necesitarían encontrar más aliados para emprender su búsqueda por los rincones inhóspitos del mundo donde se esconden a las fuerzas de Sauron. Si bien, las historias de su fundación cuentan que no sintieron temor en sus corazones porque sabían que la bendición de los Valar los acompañaría siempre.